El ambiente en la Maestranza cambió drásticamente, pasando de la expectación a la preocupación por la salud del matador, cuya evolución será determinante en las próximas horas.
La jornada taurina en la plaza de Sevilla se tornó crítica luego de que el matador Andrés Roca Rey sufriera una aparatosa cornada que encendió las alarmas dentro y fuera del ruedo. El diestro peruano fue embestido de forma violenta por un ejemplar de la ganadería de Victoriano del Río, resultando con una lesión profunda en la pierna derecha.
Los informes preliminares detallan que la herida alcanza varios centímetros de extensión y presenta trayectorias que ocasionaron daños considerables en el tejido muscular, lo que obligó a una atención médica inmediata. A pesar del impacto, el torero se mantuvo en pie por algunos momentos más, en un acto de resistencia que sorprendió a los asistentes.
Posteriormente fue llevado de urgencia a la enfermería de la plaza, donde especialistas lograron estabilizarlo. Aunque no se reporta afectación en arterias principales, su estado es catalogado como delicado debido a la magnitud de la cornada.
El ambiente en la Maestranza cambió drásticamente, pasando de la expectación a la preocupación por la salud del matador, cuya evolución será determinante en las próximas horas.
Este incidente no solo impacta el ámbito taurino en España, sino también en México, donde su agenda podría verse alterada. En particular, su participación en la corrida prevista en Apizaco queda en duda, generando incertidumbre entre aficionados y organizadores que esperaban su presencia como una de las principales figuras del cartel.
