Evidencian una creciente ruptura entre la base trabajadora y su representación sindical.

 

 

 

El descontento magisterial volvió a hacerse visible este 1 de mayo, cuando agremiados salieron a manifestarse durante el desfile conmemorativo al Día del Trabajo, con consignas directas contra el dirigente de la Sección 31 del SNTE, Cutberto Chávez evidenciando una creciente ruptura entre la base trabajadora y su representación sindical.

Con pancartas en mano y mensajes como “Cutberto, entiende, la base no te quiere”, los docentes expresaron públicamente su rechazo al liderazgo de Chávez, señalando inconformidades acumuladas que, aseguran, han sido ignoradas de manera sistemática.

Sin embargo, la protesta no duró mucho. De acuerdo con lo observado en el lugar, elementos de seguridad vinculados al propio líder sindical intervinieron para retirar a los manifestantes, en un intento por contener la expresión de descontento en un evento público.

 

 

Este hecho ha generado aún más molestia entre los agremiados, quienes interpretaron la acción como un intento de silenciar las críticas en lugar de atenderlas. Para muchos docentes, el uso de personal de seguridad para dispersar la protesta refleja un estilo de liderazgo distante, que privilegia el control de la imagen por encima del diálogo con la base.

La escena deja en evidencia un problema de fondo: la falta de representatividad que denuncian sectores del magisterio, quienes exigen apertura, rendición de cuentas y soluciones reales a sus demandas.

Mientras tanto, el episodio del Día del Trabajo no solo marcó una jornada de protesta, sino también el respaldo al dirigente sindical está lejos de ser unánime, y la inconformidad sigue creciendo sobre todo porque el dirigente magisterial se ha caracterizado por el abuso de poder, la omisión por resolver sus problemas y la indiferencia ante la base.