Síndico de Contla convierte la Secretaría de la Mujer en refugio de su novia agresora
Hasta el momento, ni el síndico ni Nydia Cano han aclarado públicamente bajo qué criterios fue contratada la funcionaria ni cómo justifican que una persona señalada por presuntas conductas violentas hoy tenga responsabilidad en un área enfocada en la defensa de las mujeres.
Una serie de testimonios y versiones al interior del ayuntamiento de Contla exhiben presuntas irregularidades en la llegada de la actual funcionaria de la Secretaría de la Mujer, señalada por ser pareja sentimental del síndico municipal y por arrastrar antecedentes de comportamiento agresivo contra otras mujeres.
Trascendió que la incorporación de la funcionaria no habría pasado por un proceso transparente ni por una evaluación de perfil profesional, sino por presuntas presiones e influencias directas del síndico, quien habría utilizado su posición para acomodar a su novia dentro de una dependencia sensible encargada de atender casos de violencia y protección femenina.
El caso ha generado indignación debido a que la mujer señalada fue identificada por excompañeros del ayuntamiento como una persona conflictiva, con historial de enfrentamientos internos y conductas consideradas “supuestamente” violentas y tóxicas. Incluso, trascendió que existiría una denuncia relacionada con daños a un vehículo derivado presuntamente de un ataque de celos, situación que hoy vuelve a tomar fuerza tras su llegada a la administración pública.
Versiones aseguraron que anteriormente la mujer habría salido del ayuntamiento en medio de conflictos laborales y constantes quejas por malos tratos, sin embargo, tiempo después reapareció ahora protegida políticamente y respaldada por Nydia Cano, quien le abrió espacio dentro de la Secretaría de la Mujer pese a los cuestionamientos.
La situación ha provocado críticas por la contradicción institucional que representa colocar en un cargo de atención a mujeres a alguien señalada precisamente por conductas agresivas. Ciudadanos consideraron que el mensaje es grave, pues mientras víctimas buscan apoyo y acompañamiento serio, el área estaría siendo utilizada para beneficiar relaciones personales y cuotas de poder.
Hasta el momento, ni el síndico ni Nydia Cano han aclarado públicamente bajo qué criterios fue contratada la funcionaria ni cómo justifican que una persona señalada por presuntas conductas violentas hoy tenga responsabilidad en un área enfocada en la defensa de las mujeres.
El caso vuelve a exhibir el presunto uso faccioso de las instituciones públicas en Contla, donde los vínculos sentimentales y los acuerdos políticos parecen imponerse sobre la capacidad, la ética y el verdadero compromiso con las mujeres del municipio.