La jornada electoral que se vivió el domingo 10 de abril no puede presumirse, ni calificarse como histórica, sobre todo porque Tlaxcala actualmente es gobernado por Morena y se supone que tenemos a la gobernadora más votada a nivel nacional.
Es decir, la meta era superar los 300 mil votos que obtuvo Lorena Cuellar Cisneros en junio de 2021 para demostrar que mantiene una gran aceptación entre los tlaxcaltecas, sin embargo, la lectura que se le da, es todo lo contrario.
Eso sin contar a varios presidentes municipales “chaqueteros” que traicionaron a su partido y se sumaron a Morena en las últimas fechas y que tuvieron que cumplir con su cuota para demostrar su amor a la gobernadora; en respuesta esperan recibir apapachos que beneficien a sus municipios.
Creo que Morena lejos de compactarse se ha convertido en una bola de nieve que al final tendrá que reventar, ya que se dice que todos los presidentes traidores que dejaron sus partidos como el PRI, PAC, RSP etcétera, les prometieron candidaturas para hacerlos diputados locales o viceversa.
En las últimas semanas representantes políticos de pasillo que andan de color en color se han destapado y ahora se dicen orgullos de Andrés Manuel López Obrador, pero seamos sinceros, lo que todo mundo espera es una candidatura para el próximo proceso electoral y entonces cuando no les cumplan dirán que Morena es el, pero partido de la historia.
Volviendo al tema la consulta popular para la revocación de mandato del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sirvió para observar a miles de lideres que presumían de tener el control de cientos de personas, pero al final hicieron el ridículo.
Los morenistas o quienes se dicen morenistas andan contentos presumiendo los más de 224 mil 656 votos que respaldaron la continuidad del Jefe del Ejecutivo Federal, y todos se adjudican “la votación histórica”.
Incluso el PT dice que metió a las urnas miles de votos, lo mismo pasa con el Verde Ecologista de México, lo que nadie dice es que algunos solo simulan y que no acarrearon a nadie, es más ni el voto de sus familias.
La consulta popular es un trofeo y muchos políticos oportunistas ya se sienten dueños de las candidaturas, incluso presumen ser aliados de la mandataria estatal Lorena Cuéllar Cisneros, lo que no saben es que al final todo quedará entre cuates, y muchos, pero muchos se van a chupar el dedo.
En fin, los resultados de la consulta no se tienen por que presumir, al contrario, debería ser un tema para cuestionarse o de investigar quien se hizo como “El Tio Lolo”.