Dulce Silva, la #LadyDulceAmargo imperceptible e inaceptable en Tlaxcala

Durante la visita de la virtual candidata morenista a la presidencia de México, y Coordinadora Nacional en Defensa de la Cuarta Transformación, Claudia Sheinbaum, a tierras tlaxcaltecas, la diputada federal plurinominal, Dulce Silva, se jactó de ser una de las principales promotoras de la exjefa de gobierno en la entidad.

Tras acompañarse de un puñado de personas, que portaban camisas con la leyenda Todo Tlaxcala con Dulce Silva, la exconvicta del penal de San Miguel, Puebla, durante 14 meses por el delito de operación con recursos de procedencia ilícita, presumió «músculo político». Aún así, ambiciona que obtendrá la candidatura al senado de la república por Morena y sueña con ser el relevo de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.

Lo cierto es que la estructura y coordinación nacional en Tlaxcala ni la invita a eventos oficiales y ella tiene que «colarse» de alguna manera. Muestra de ello es cuando Claudia Sheinbaum visitó la entidad tlaxcalteca en noviembre del año pasado, y durante sus Asambleas Informativas en el mes de junio en los municipios de Zacatelco y Apizaco, en ninguno de los 3 eventos se observó la asistencia de la diputada «pluri». En resumen, no es bien vista por el gobierno del Estado, ni morenistas, ni mucho menos por la ciudadanía.

Sin embargo, Dulce Silva se ensalza en decir que cuenta con una «Estructura Territorial» de unas cuantas decenas de personas. Así se aprecia en las fotografías que ha publicado en sus redes sociales.

Lo cierto es que la exconvicta es recordada por la bochornosa imagen cuando regalaba pan a un menor de edad afuera de una panadería en Chiautempan, durante la etapa previa a las precampañas al gobierno del Estado de Tlaxcala, donde al no ver favorecida su aspiración le otorgaron una diputación federal plurinominal gracias a su esposo César Yáñez Centeno Cabrera, subsecretario de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos, perteneciente de la Secretaría de Gobernación. Ahora, su equipo de campaña repleta de aplaudidores y muertos políticos se imaginan que nuevamente le darán otro cargo público, en su sueño de la diputada perdedora con ser senadora por Tlaxcala. También ha comenzado a pintar bardas y colocar espectaculares con motivo de su «informe legislativo» que, sin duda, no tiene nada sobresaliente, siendo imperceptible para las y los tlaxcaltecas.