El Banco de México anunció que, a partir de 2025, las monedas de 1, 2 y 5 pesos cambiarán de material, pasando de una aleación de bronce-aluminio a acero recubierto de bronce. Este ajuste busca mejorar la resistencia y durabilidad de las monedas en circulación.
La Casa de Moneda fabricará las nuevas piezas bajo los diseños aprobados. Las monedas actuales seguirán en uso hasta que sean retiradas de circulación oficialmente.
Este cambio es parte de un plan para garantizar la eficiencia en el uso de las monedas en la economía mexicana.