Pobladores de Ixtacuixtla temen por su vida tras incremento de viol€nci4 por incapacidad del r1dícul.0 alcalde  

 

 

La inseguridad en Ixtacuixtla ha escalado a niveles alarmantes desde que Alberto Hernández Olivares asumió la presidencia municipal, lo que ha generado un creciente malestar entre los habitantes de la región.

En particular, los recientes incidentes de violencia suscitados el fin de semana donde padre e hijo fueron atacados a balazos en la comunidad de Atotonilco, y la creciente preocupación por la seguridad de los estudiantes de la Secundaria General Domingo Arenas han puesto en evidencia la falta de acciones contundentes por parte del gobierno municipal para frenar la operatividad de la delincuencia.

Por lo anterior, un grupo de padres de familia de esa institución educativa expresó su preocupación por la falta de seguridad en las inmediaciones de la escuela, donde se han registrado actos de violencia que ponen en riesgo la integridad de los estudiantes.

Durante una reunión convocada por el comité escolar, padres, profesores y directores discutieron el grave escenario que atraviesa la comunidad escolar debido a la creciente criminalidad en la zona.

Los padres de familia, alarmados por la situación, solicitaron formalmente la suspensión de clases durante una semana, argumentando que las condiciones de seguridad se han vuelto insostenibles y que el traslado de los alumnos a la institución representa un alto riesgo.

Sin embargo, tras un extenso intercambio de opiniones, se acordó que no se suspenderían las clases, pero se dejó claro que cualquier padre que decidiera enviar a sus hijos lo haría bajo su propio riesgo, ya que la escuela no se responsabiliza de los incidentes que puedan ocurrir en las cercanías.

La falta de respuesta contundente por parte del alcalde Alberto Hernández Olivares ha generado fuertes críticas de la ciudadanía, quienes lo acusan de ser «responsable» del incremento de la delincuencia en la región.

A lo largo de su administración, varios sectores de Ixtacuixtla han denunciado la creciente ola de robos, asaltos y otros delitos, sin que el munícipe haya implementado medidas eficaces para contrarrestar esta situación, lo que ha derivado en que bandas delincuenciales se dediquen a operar con total impunidad, poniendo en riesgo la seguridad de las familias.

Las cosas se han agravado de tal forma que hoy se han registrado sucesos antes no vistos, como es el ataque a mano armada de personas.

El alcalde Alberto Hernández Olivares, por su parte, no ha emitido declaraciones públicas sobre el tema y no ha respondido a las solicitudes de la prensa para aclarar su postura respecto a las crecientes denuncias de inseguridad.

La falta de medidas preventivas y la creciente desconfianza en las autoridades locales han hecho que los ciudadanos exijan una mayor intervención de las fuerzas de seguridad estatales y federales para garantizar la seguridad en la región.

Mientras tanto, la comunidad escolar sigue preocupada por la seguridad de los estudiantes. Aunque se acordó que las clases no serán suspendidas, muchos padres advierten que continuarán exigiendo soluciones concretas por parte de las autoridades municipales y estatales para frenar la violencia que afecta a su comunidad.