A pesar de las promesas del alcalde de Tlaxcala Alfonso Sánchez García de garantizar la limpieza en las calles y espacios públicos de Tlaxcala, la situación actual evidencia un incumplimiento de su compromiso.
A pesar del esfuerzo declarado por la Dirección de Servicios Públicos y Ecotecnologías para transformar los tiraderos clandestinos en espacios recuperados, diversas calles de la ciudad siguen presentando un exceso de basura y focos de contaminación, sin que se haya atendido de manera efectiva este problema.
El alcalde había asegurado que las autoridades municipales tomarían medidas para erradicar los tiraderos clandestinos, buscando mejorar el entorno urbano y el bienestar de los habitantes. Sin embargo, la realidad es distinta, ya que varias calles lucen sucias, con montones de basura acumulada, que parecen no haber sido atendidos por los responsables.
La falta de acción puntual en el saneamiento de estas zonas no solo se debe a la desmedida irresponsabilidad de las autoridades locales, quienes no han implementado medidas eficaces, sino también a la actitud de muchos ciudadanos que siguen acostumbrados a tirar desechos en cualquier lugar sin considerar las consecuencias. Este comportamiento irresponsable ha generado una creciente preocupación por la salud pública y el medio ambiente en Tlaxcala.
Las autoridades municipales deben tomar cartas en el asunto y aplicar soluciones inmediatas, como el reforzamiento de campañas de concientización, el establecimiento de sanciones más estrictas para quienes incumplen las normativas, y la mejora en los servicios de recolección de basura. Mientras tanto, los ciudadanos deben asumir su responsabilidad para garantizar que la ciudad se mantenga limpia y habitable para todos.