En Quilehtla Aureliano Sánchez hundido en corrupción y complicidad millonaria

 

La población acusa que se trata de un pacto de corrupción descarada, un acuerdo de impunidad que hunde al municipio.

 

 

 

El municipio de Quilehtla a manos de su presidente municipal, Aureliano Sánchez, ha quedado exhibido como un alcalde corrupto, protector de delincuentes de cuello blanco y traidor de la confianza ciudadana.

 

Pese a las advertencias del Órgano de Fiscalización Superior (OFS), Sánchez mantiene en su gabinete a Ricardo N., director de Obras Públicas, señalado por desvíos millonarios y un historial plagado de anomalías desde Santa Cruz Tlaxcala, donde dejó un boquete financiero de más de 6 millones de pesos.

 

En lugar de destituirlo o responder con transparencia, el alcalde eligió encubrir la podredumbre y proteger a su funcionario estrella, quien incluso estaría bajo la lupa de la Fiscalía Anticorrupción. La población acusa que se trata de un pacto de corrupción descarada, un acuerdo de impunidad que hunde al municipio.

 

Vecinos denuncian que Sánchez gobierna con amiguismo, soberbia y desprecio por los ciudadanos, imponiendo a forasteros señalados por corrupción en lugar de dar oportunidades a gente honesta de Quilehtla.

 

Hoy, la administración municipal está manchada de oscuridad, complicidad y saqueo, y la figura del alcalde se derrumba entre los señalamientos de corrupto, cómplice y protector de ladrones del erario.