Tenancingo celebra el Día de Reyes con una fiesta para las niñas y los niños

 

El ambiente se encendió cuando comenzaron las rifas de juguetes.

 

 

Entre risas, gritos de emoción y el olor dulce de la tradicional rosca recién partida, el presidente municipal de Tenancingo, Emmanuel Contreras encabezó la celebración del Día de Reyes, en un evento que volvió a llenar la plaza pública de familias completas y, sobre todo, de niñas y niños que fueron los protagonistas de la tarde.

En punto de la hora programada, el alcalde dio inicio al convivio, destacando que la fecha “es para mantener viva la ilusión de la infancia”. Acto seguido, se procedió a la esperada partida de la monumental rosca, preparada para la ocasión. Madres y padres hicieron fila mientras los pequeños aguardaban con la mirada fija en el pan, algunos ya escogiendo el pedazo más grande, y otros rogando en secreto que no les tocara el “muñequito”.

El ambiente se encendió cuando comenzaron las rifas de juguetes. Desde patines y pelotas hasta muñecas y juegos didácticos, cada premio que se anunciaba provocaba un murmullo expectante, seguido del estallido de gritos cuando el número ganador aparecía entre la multitud.

 

Sin embargo, el alcalde quiso que nadie se fuera triste, así que todas las niñas y todos los niños recibieron un obsequio, una acción que fue ampliamente reconocida por los padres asistentes.

Uno de los momentos más esperados fue el espectáculo del Payasito Sponch, quien arrancó carcajadas con su humor blanco, juegos y ocurrencias. Los pequeños se arremolinaron frente al escenario, algunos brincando, otros imitando pasos y muchos más intentando llamar la atención del artista para salir al escenario.

 

 

Más allá de la diversión, el evento dejó ver una convivencia familiar poco común: abuelos participando en juegos, padres compartiendo rosca con sus hijos, hermanos cuidándose entre sí y niños haciendo fila pacientemente para canjear su regalo.

 

 

Para Tenancingo, el Día de Reyes se convirtió en mucho más que la tradicional rosca: fue una tarde en la que la niñez volvió a ocupar el centro de la plaza y el centro de la atención, con sonrisas y alegría.