Elementos del Ejército Mexicano capturaron a tres niños (menores de edad) en el municipio de Guadalupe, Zacatecas. Estaban armados, vigilando como halcones para un grupo delictivo, pero llevaban días sin comer y estaban tan débiles que no pudieron ni correr al ser detectados.
Aparecen mugrosos, sin lujos, en condiciones de extrema precariedad y desnutrición. Dicen ser originarios de Durango.
Esta es la cruda cara del reclutamiento forzado por cárteles: niños convertidos en carne de cañón, sin opciones, sin futuro. Padres, cuiden a sus hijos; si ya son mayores, no los solapen… porque luego salen a defenderlos y terminan así.
Si alguien los reconoce o sabe de sus familias, ¡reclámenlos y háganse cargo! Estos menores necesitan protección, no más violencia.
