El diputado advirtió que adelantar los tiempos electorales mediante el uso del aparato gubernamental no solo es ilegal, sino profundamente dañino para la vida pública del estado.
El diputado federal Ray Vázquez Conchas lanzó una de sus denuncias más severas al acusar que, desde el Gobierno del Estado y estructuras de Morena, se estaría chantajeando y amenazando a trabajadores para obligarlos a afiliarse al partido y respaldar anticipadamente al alcalde de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, a quien señaló como el “delfín” del poder, tras sus aspiraciones como candidato al gobierno del Estado para 2027.
En conferencia de prensa, el legislador aseguró que el mensaje que se está enviando a empleados y ciudadanos es claro y alarmante: quien no apoye el proyecto político en turno, se arriesga a perder su empleo. Dijo que esta advertencia le ha sido confirmada por trabajadores de distintas comunidades y áreas, quienes temen represalias si no se alinean.
Vázquez Conchas calificó estas prácticas como una forma de extorsión política que viola derechos laborales y libertades fundamentales. “Esto no es militancia voluntaria, es presión, es amenaza, es miedo. Así no se construye democracia, así se impone”, afirmó.
El diputado advirtió que adelantar los tiempos electorales mediante el uso del aparato gubernamental no solo es ilegal, sino profundamente dañino para la vida pública del estado. Señaló que se está regresando a métodos autoritarios que, en el pasado, el propio movimiento hoy en el poder criticó y prometió erradicar.
Asimismo, sostuvo que estas acciones representan una falta de respeto a la ciudadanía y a los principios democráticos, y mencionó que incluso se contradicen con los llamados a la libertad y pluralidad que en su momento defendieron quienes hoy gobiernan Tlaxcala.
El señalamiento fue directo hacia la dirigencia estatal de Morena, encabezada por Marcela González, y hacia la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, a quienes responsabilizó de permitir —y tolerar— un clima de intimidación política que, dijo, no puede normalizarse.
Finalmente, Ray Vázquez Conchas exigió que se detengan de inmediato estas prácticas y advirtió que Tlaxcala no puede convertirse en un estado donde el empleo se use como arma política, ni donde el miedo sea el mecanismo para imponer proyectos personales.
