El énfasis reiterado de la alcaldesa en la supuesta coordinación con el gobierno estatal ha abierto otro frente de crítica.
La distancia entre el discurso oficial y la realidad que viven los habitantes de Chiautempan se ha vuelto cada vez más evidente bajo la administración de la presidenta municipal Blanca Ángulo Meneses. Pese a la situación sueña con una curul en el Congreso del Estado.
Y es que mientras el Ayuntamiento insiste en presumir avances y logros, en colonias y comunidades el abandono sigue siendo la constante.
Calles intransitables, alumbrado deficiente, espacios públicos deteriorados y una percepción creciente de inseguridad forman parte del paisaje cotidiano para cientos de familias. Para los ciudadanos, las promesas de mejora en servicios y obra pública se han quedado en anuncios sin sustento visible, generando frustración y hartazgo social.
El énfasis reiterado de la alcaldesa en la supuesta coordinación con el gobierno estatal ha abierto otro frente de crítica.
Vecinos y comerciantes aseguran que hay ausencia de una agenda municipal propia, con planeación estratégica, prioridades claras y decisiones firmes desde el Ayuntamiento.
A ello se suma el desgaste del discurso de cercanía. Aunque la administración municipal presume atención directa y sensibilidad social, habitantes de diversas colonias aseguran que sus peticiones se atienden tarde, de forma parcial o simplemente quedan en el olvido. Esta falta de respuesta ha profundizado la desconfianza ciudadana y la percepción de un gobierno municipal distante e ineficaz.
Comerciantes del centro y de comunidades periféricas advierten que la falta de soluciones de fondo en temas como movilidad, ordenamiento urbano, mantenimiento de espacios públicos y reactivación económica ha impactado negativamente en la actividad comercial, afectando ingresos y empleo local.
El desgaste político del gobierno de Blanca Ángulo Meneses ya es palpable. Si las promesas continúan sin traducirse en resultados tangibles, el riesgo es que el descontento ciudadano se convierta en un reclamo social más amplio, dejando a Chiautempan atrapado entre promesas en el aire y una realidad que sigue sin mejorar y se quedan solo en promesas vacías.
