Héctor Ortiz y sus familiares construyen un edificio sin permisos: reina la opacidad e influyentismo

 

Los inconformes afirmaron que han sostenido reuniones con ingenieros responsables y autoridades municipales, quienes —según su testimonio— les han informado reiteradamente que la obra no cuenta con permisos y que estos serían regularizados en el corto plazo.

 

Vecinos de la colonia San Isidro, en la capital tlaxcalteca, denunciaron que una majestuosa obra atribuida al rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx), Serafín Ortiz Ortiz, y al diputado local Héctor Ortiz Ortiz se realiza presuntamente sin los permisos correspondientes y con afectaciones directas a propiedades colindantes.
De acuerdo con los habitantes, se trata de la construcción de un colegio de seis niveles en la estrecha calle Quiahuixtlán, proyecto que —aseguran— carece del permiso de uso de suelo y ha invadido espacios que pertenecen a vecinos, además de generar afectaciones estructurales y obstrucción de la vialidad.
Los colonos señalaron que, pese a que autoridades colocaron sellos de suspensión en el inmueble, trabajadores de la construcción los cubrieron con plásticos y continuaron con las labores sin interrupción, lo que ha generado molestia entre los residentes, quienes consideran que existe impunidad en torno al proyecto.
Indicaron que la zona se caracteriza por calles angostas, no aptas para el flujo vehicular que implicaría una edificación de esa magnitud, por lo que el desarrollo de la obra ha provocado bloqueo constante de la vía pública y complicaciones para la movilidad.
Los inconformes afirmaron que han sostenido reuniones con ingenieros responsables y autoridades municipales, quienes —según su testimonio— les han informado reiteradamente que la obra no cuenta con permisos y que estos serían regularizados en el corto plazo; sin embargo, señalaron que los trabajos continúan sin que exista documentación clara.
Asimismo, denunciaron afectaciones a viviendas colindantes y acusaron que algunos trabajadores han incurrido en conductas inapropiadas, lo que ha incrementado la preocupación entre las familias de la zona.
Ante este panorama, los vecinos acusaron que la colocación de sellos de clausura fue solo una acción simbólica, pues en los hechos la construcción no se ha detenido, y exigieron a las autoridades investigar el caso, frenar la obra y garantizar el respeto a la propiedad y a los derechos de los habitantes.
Los colonos insistieron en que ningún funcionario debe estar por encima de la ley y demandaron transparencia sobre la legalidad del proyecto presuntamente vinculado a ambos personajes públicos.