Los más pequeños aún no pueden recibir la vacuna, por eso es fundamental reforzar su protección desde casa y en comunidad.
Asegúrate de que mamá, papá y cuidadores tengan su esquema de vacunación completo.
Evita el contacto con personas enfermas o con síntomas como fiebre y ronchas.
Mantén una adecuada higiene de manos.
Limita visitas en temporada de brotes.
Ante cualquier síntoma, acude de inmediato a tu unidad de salud.
Proteger a nuestros bebés es responsabilidad de todos.
Infórmate y comparte.
