Sin carrera y con estudios básicos, diputado bocón gana más de cien mil pesos

La Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos 2026, donde los diputados se dieron un aumento y en este 2026, se van a llevar un millón 307 mil pesos. Un aumento de 115 mil pesos por diputado. Les va a tocar, además, 40 días de aguinaldo y un seguro de vida de 59 mil pesos para cada uno.

Lo bonito de ponerse de acuerdo.

 

 

El diputado federal Raymundo Vázquez Conchas fue exhibido por no contar con estudios universitarios concluidos ni cédula profesional que respalde el grado académico que durante años ha presumido.
El propio legislador admitió que no aparece en el Registro Nacional de Profesiones porque, pese a haber iniciado la carrera de Derecho, nunca se tituló. Han pasado casi 30 años sin concluir formalmente su formación académica, lo que lo convierte en el único representante de Tlaxcala en la Cámara de Diputados sin licenciatura acreditada.
Aunque insiste en que la ley no le exige un título para ocupar el cargo, eso sí gana un sueldazo mensual pese a no tener un grado académico.
Y es que la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos 2026, donde los diputados se dieron un aumento y en este 2026, se van a llevar un millón 307 mil pesos. Un aumento de 115 mil pesos por diputado. Les va a tocar, además, 40 días de aguinaldo y un seguro de vida de 59 mil pesos para cada uno. Lo bonito de ponerse de acuerdo.
Dicho panorama es desalentador ya que muchos ciudadanos que sí concluyeron una licenciatura o maestría no perciben el jugoso salario que un diputado federal gana mes con mes.
Eso le ha servido para darse la gran vida, adquirir lujos, visitar y viajar desmedidamente.
Además, Vázquez Conchas ha sido constante crítico de otros actores políticos, a quienes señala por supuestos errores o inconsistencias, pero hoy enfrenta señalamientos por una omisión personal que intenta minimizar.
Reconoce que no está titulado, pero sostiene que eso no afecta su desempeño. Sin embargo, la labor legislativa requiere conocimientos técnicos y jurídicos sólidos, especialmente cuando se trata de discutir y modificar leyes federales.
Lo peor es que durante su trayectoria política se le ha presentado como abogado, pese a no contar con título ni cédula profesional. Para sus detractores, esto representa una incongruencia que debilita su autoridad moral para cuestionar a otros.