Renunciaron los uniformados porque nunca les dieron informes, no hubo aumento y los explotaban.
En Xaloztoc la seguridad pública entró en una nueva modalidad: ahora el que “cuida” es el propio presidente municipal, mientras la ciudadanía quedó prácticamente a su suerte tras la renuncia masiva de los policías municipales.
Los 17 elementos de la corporación y hasta su director decidieron abandonar sus cargos luego de meses de inconformidad por bajos salarios, falta de equipo y condiciones laborales precarias que el gobierno encabezado por el alcalde panista Elías Nava Sánchez conocido ahora como El Comandante Borolas simplemente ignoró.
La salida en bloque dejó al descubierto el desastre administrativo en materia de seguridad. Mientras la población enfrenta robos y problemas de inseguridad, el ayuntamiento se quedó sin fuerza policial y con un vacío que hoy nadie sabe cómo llenar.
Ante el colapso de la corporación, trascendió que funcionarios del propio ayuntamiento han tenido que improvisarse como “vigilantes”, e incluso el alcalde habría asumido tareas de supervisión, en una escena que muchos vecinos describen con ironía: el presidente municipal patrullando mientras el municipio se queda sin policías.
Y es que durante la actual administración ya han pasado cinco directores de Seguridad Pública, una rotación que refleja desorden, improvisación y ausencia de estrategia.
Ahora, con la corporación prácticamente desmantelada, el ayuntamiento analiza solicitar el respaldo del Consejo Estatal de Seguridad Pública para implementar el Mando Coordinado, en un intento por contener una crisis que terminó por exhibir la fragilidad del sistema de seguridad local.
Mientras tanto, los ciudadanos observan cómo la seguridad del municipio parece haberse convertido en un experimento improvisado: el alcalde cuidando… y la población quedando al descubierto.
