Sandra Aguilar a punto de las lágrimas porque le quieren quitar su sueldazo en el Congreso con el Plan B 

 

Dice la congresista que reducir los recursos de los congresos locales afectaría la capacidad de los diputados.

 

 

 

La diputada Sandra Aguilar salió a fijar postura contra el llamado “Plan B” de la reforma electoral, pero su discurso —difundido en redes sociales— ha sido interpretado más como una defensa de los privilegios legislativos que como una genuina preocupación por la ciudadanía.

En su mensaje, la legisladora argumenta que reducir los recursos de los congresos locales afectaría la capacidad de los diputados para apoyar a personas que no tienen acceso a programas sociales. Sin embargo, esa narrativa choca con la crítica constante de la ciudadanía, que desde hace años cuestiona el uso discrecional de esos fondos, señalados como una especie de “caja chica” política que permite a los legisladores repartir apoyos sin reglas claras ni verdadera rendición de cuentas.

Aguilar insiste en que el dinero no representa beneficios personales, sino herramientas para atender necesidades sociales. No obstante, en los hechos, ese tipo de recursos han sido utilizados reiteradamente para fortalecer la imagen pública de los propios diputados, quienes terminan capitalizando políticamente ayudas que provienen del erario.

La reacción de la diputada deja entrever el temor de perder un esquema que durante años ha permitido a los legisladores manejar recursos bajo el argumento de la “gestión social”, cuando en realidad —acusan— se trata de una práctica que favorece intereses personales y posicionamientos políticos.

Así, mientras Sandy Aguilar intenta presentar su postura como una defensa de la atención ciudadana y de la autonomía institucional, el trasfondo que muchos señalan es distinto: el miedo a que se acabe el flujo de dinero público que ha servido para mantener privilegios, protagonismo político y beneficios dentro del Congreso.

Pretende que los legisladores y ella en particular sigan derrochando dinero a manos llenas sin brindar un informe real a la ciudadanía, disfrazando que tienen gestión social y apoyo a sectores vulnerables cuando en el fondo es dinero que va directamente a sus bolsillos