Ambos personajes sueñan con una candidatura para el 2027, así que espérelos en el 2027 estarán tocando sus puertas.
El Petardo / La Opinión de Adolfo Tenahua Ramos
El aspirante que se quedó sin tablero
En política, la desesperación suele ser el síntoma más claro de que el juego se terminó antes de lo previsto. Y eso parece estar ocurriendo con Raymundo Vázquez Conchas, mejor conocido como El Piporro Tlaxcalteca, quien cada lunes instala su propia escenografía mediática con conferencias de prensa que, más que informar, delatan su urgencia por no desaparecer del radar político en Tlaxcala.
No es un secreto en los círculos del poder local que su aspiración de convertirse en candidato a gobernador en 2027 se ha ido diluyendo. No por falta de ambición, sino por ausencia de viabilidad. En política no basta con querer; hay que poder, y sobre todo, hay que tener con qué. Y Vázquez Conchas, hoy por hoy, no tiene ninguna de las dos.
Ante ese escenario, ha optado por una estrategia predecible: el ruido. Conferencias semanales, declaraciones estridentes y una narrativa que busca colocarlo como un actor relevante en un tablero donde ya no tiene fichas. Pero en ese intento, ha cruzado una línea delicada: la confrontación abierta con su propia familia política.
Porque no se trata de cualquier crítica. Sus embates han sido dirigidos hacia Lorena Cuéllar Cisneros, su cuñada, la misma a la que en su momento impulsó, promovió y defendió para que llegara al poder. Hoy, convertido en un crítico feroz de su administración, señala excesos, cuestiona la seguridad y acusa falta de rumbo. Lo que no explica —y difícilmente podrá hacerlo— es en qué momento pasó de operador político a opositor interno.
La respuesta es más simple de lo que parece: cuando se cerraron las puertas.
Sin posibilidad real de competir por la gubernatura, Vázquez Conchas parece estar en plena operación de repliegue. Su discurso ya no apunta a la cima, sino a sobrevivir políticamente. De ahí las versiones que lo colocan buscando una candidatura a la presidencia municipal de Tlaxcala o, en el peor de los casos, negociando una diputación local que le permita mantenerse vigente.
No es una estrategia nueva. Es, de hecho, el manual clásico del político que entiende que perdió la grande y ahora busca no quedarse fuera de la repartición menor. El problema es que, en su caso, la forma ha sido torpe. Criticar al mismo proyecto que lo cobijó no lo convierte en opositor creíble, sino en un actor incongruente.
El sueldo millonario de la alcaldesa que ya sueña con ser diputada de la cuarta …
La austeridad en Chiautempan por los suelos alcaldesa Blanca Angulo cobra más de 61 mil pesos; mientras regidores y directores de área se sirven con la cuchara grande
La administración municipal de Chiautempan enfrenta fuertes cuestionamientos luego de que se difundiera información oficial sobre las percepciones salariales de servidores públicos, donde se evidencian ingresos elevados en los niveles más altos del ayuntamiento, en contraste con las condiciones que enfrenta la población.
De acuerdo con los datos revisados, la presidenta municipal, Blanca Estela Angulo Meneses, percibe una remuneración neta de 61 mil 354 pesos, colocándose como el salario más alto dentro de la estructura municipal. Esta cifra ha generado inconformidad entre ciudadanos, quienes consideran que el ingreso no corresponde a los resultados visibles en el municipio.
Por si fuera poco, otros integrantes del primer círculo de gobierno también cuentan con percepciones significativas. El síndico municipal Cristóbal Cruz supera los 46 mil pesos, mientras que cargos como secretario del ayuntamiento, tesorero y comisario rondan entre los 32 mil y 33 mil pesos, consolidando una nómina de alto costo en la cúpula administrativa.
En el cabildo, regidores mantienen ingresos superiores a los 31 mil pesos, lo que ha provocado críticas sobre el desempeño y la productividad de estos funcionarios, en medio de reclamos por falta de avances en temas prioritarios.
A nivel operativo, aunque los salarios disminuyen, la nómina sigue siendo amplia: policías municipales perciben en promedio entre 15 mil y casi 17 mil pesos, mientras que auxiliares administrativos, analistas y personal de apoyo oscilan entre los 11 mil y 13 mil pesos, reflejando una estructura burocrática considerable.
Otro elemento que ha llamado la atención es la repetición de sueldos similares en distintos cargos administrativos, lo que sugiere una posible sobrecarga en la plantilla laboral, incrementando el gasto corriente del municipio.
Habitantes de Chiautempan han manifestado su inconformidad al señalar que, pese a estos niveles salariales, persisten deficiencias en servicios públicos, seguridad y obra, lo que alimenta la percepción de un gobierno costoso y con bajo impacto en la vida cotidiana.
Atrás quedaron los discursos de austeridad, ya que la alcaldesa se ha dedicado a elevarse el sueldo mientras los apoyos para la ciudadanía son negados principalmente a madres solteras que tienen que ser comadres o gente cercana a la presidenta para resultar beneficiados.
Así se las gastan los políticos emanados de la Cuarta Transformación, esos que pregonaron honradez, pero para sus bolsillos …..
