La reunión apenas logró convocar a unas 20 personas, entre adultos y niños, lo que refleja el bajo interés y la falta de movilización que enfrenta actualmente el partido en la zona.
Lo que fue presentado como un encuentro cercano con la militancia priista en San Pablo del Monte terminó evidenciando el debilitamiento del partido en uno de los municipios más importantes del estado.
Durante la visita de Enrique Padilla Sánchez y la secretaria general Zonia Montiel a San Pablo del Monte, el discurso oficial habló de “unidad” y “crecimiento desde la base”; sin embargo, asistentes y actores locales señalaron que la realidad es muy distinta.
De acuerdo con versiones internas, la reunión apenas logró convocar a unas 20 personas, entre adultos y niños, lo que refleja el bajo interés y la falta de movilización que enfrenta actualmente el partido en la zona.
La dirigencia municipal, encabezada por Roberto Mora, tampoco ha logrado revertir la caída en la participación de la militancia, lo que ha generado inconformidad entre militantes que acusan abandono, falta de estrategia y ausencia total de dirección.
En el ámbito local, voces críticas advierten que el PRI atraviesa una etapa de debilitamiento profundo en San Pablo del Monte, donde aseguran que la estructura partidista prácticamente se ha diluido sin que exista una respuesta clara de la dirigencia estatal.
Señalan además que el partido no tiene rumbo ni directriz, lo que ha provocado desánimo incluso entre simpatizantes tradicionales. Bajo este escenario, consideran que no hay condiciones para que el PRI repunte en el corto plazo, ya que cada vez más personas optan por no participar ante la falta de liderazgo y proyecto político.
Mientras el discurso oficial Padilla insiste en hablar de fortalecimiento y trabajo territorial, los hechos reflejan un partido con baja convocatoria, escasa presencia y sin rumbo definido, lo que para muchos militantes confirma que el PRI continúa perdiendo fuerza en uno de sus bastiones históricos.
