Matan a sujeto en Quilehtla, pero el gobierno dice que si sirve protocolo antilinchamientos

 

En lo que va de 2026, ya suman siete eventos más y otra muerte, la más reciente en Quilehtla, lo que exhibe que la estrategia no ha logrado su objetivo principal: evitar que estos hechos se consumen.

 

A pesar de que el secretario de Seguridad Ciudadana, Alberto Martín Perea Marrufo, insiste en que el protocolo antilinchamientos “ha dado resultados”, las propias cifras oficiales evidencian lo contrario, los casos continúan y las muertes no se han evitado.

Durante su participación en “Diálogos Circulares”, el funcionario sostuvo que en 2025 se registraron 30 intentos de linchamiento, con saldo de una persona fallecida. En lo que va de 2026, ya suman siete eventos más y otra muerte, la más reciente en Quilehtla, lo que exhibe que la estrategia no ha logrado su objetivo principal: evitar que estos hechos se consumen.

Aunque el funcionario asegura que la intervención policial y el diálogo han permitido rescatar a la mayoría de las víctimas, los datos reflejan que la violencia comunitaria sigue escalando y que el protocolo no ha sido suficiente para contenerla.

La persistencia de estos hechos deja en evidencia una estrategia rebasada por la realidad, donde la reacción institucional no alcanza para frenar la desesperación social. En este contexto, el protocolo antilinchamientos se percibe más como una medida reactiva que como una solución efectiva.

El hartazgo de la población ante la delincuencia y la percepción de impunidad continúan alimentando este tipo de conductas en las que ciudadanos optan por hacer justicia por propia mano ante la falta de resultados contundentes por parte de las autoridades.