Puro espectáculo, alcalde de Calpulalpan finge ayuda a comerciante porque se quiere reelegir 

 

Actúa cuando hay cámaras, pero no cuando hay problemas de fondo, dicen ciudadanos.

 

 

 

El presidente municipal de Calpulalpan, José Manuel Jiménez del Razo fue señalado por incurrir en actos oportunistas con tintes políticos, en medio de versiones sobre sus intenciones de buscar la reelección.

La reciente entrega de más de 500 despensas a mujeres y el respaldo económico a un comerciante que fue retirado del tianguis han sido presentados por el edil como acciones de apoyo social; sin embargo, críticos señalan que se trata de medidas aisladas, mediáticas y sin impacto estructural en el municipio.

El caso del vendedor de fresas —quien fue impedido de trabajar y terminó regalando su producto— fue rápidamente capitalizado por el alcalde, quien cubrió el costo total de la mercancía y anunció respaldo institucional. No obstante, para muchos ciudadanos, el fondo del problema no fue resuelto: la falta de orden, regulación y garantías para los comerciantes sigue intacta.

“Actúa cuando hay cámaras, pero no cuando hay problemas de fondo”, señalan habitantes, quienes consideran que estas acciones responden más a una estrategia de posicionamiento que a un compromiso real con la población.

Además, el anuncio de una futura reunión con líderes del tianguis ha sido interpretado como una reacción tardía, luego de que el conflicto ya se había hecho público y generado indignación social.

A esto se suma la crítica de que, pese a estos actos visibles, el municipio continúa enfrentando rezagos en distintos rubros, lo que ha alimentado la percepción de que el gobierno local prioriza la imagen sobre los resultados.

El llamado del alcalde a que los ciudadanos regresen a comprar al comerciante también ha sido visto como un intento de limpiar su discurso, sin atender de fondo las condiciones que permitieron que el hecho ocurriera.

En este contexto, tanto habitantes como mayoristas, acusan a Jiménez del Razo de buscar reflectores y simpatía social de cara a un posible intento de reelección, utilizando acciones asistencialistas como herramienta política.

Y es que el problema no es el apoyo en sí, sino la intención detrás, es decir, una estrategia que, aseguran, busca confundir a la ciudadanía y maquillar la falta de resultados concretos en su administración.