“No podemos estar vigilando todo el tiempo ni en todos lados, hay situaciones que simplemente no se pueden controlar”, admitió el Morenista.
El presidente municipal Javier Rivera Bonilla reconoció públicamente que existen situaciones en materia de seguridad que rebasan su capacidad de control, al admitir que “hay acciones que se salen de las manos”, pese a asegurar que su administración ha logrado reducir la incidencia delictiva entre un 30 y 40 por ciento.
En entrevista, el edil defendió los resultados de su gobierno, aunque dejó entrever limitaciones importantes en la estrategia de seguridad. “No podemos estar vigilando todo el tiempo ni en todos lados, hay situaciones que simplemente no se pueden controlar”, declaró, al referirse a hechos delictivos que continúan registrándose en el municipio.
Las declaraciones han generado contradicciones ya que, por un lado, presume una disminución significativa en los delitos, pero por otro, reconoce que existen vacíos en la vigilancia y respuesta de las autoridades. Esta situación ha sido señalada por ciudadanos, quienes reclaman mayor eficacia ante problemas de inseguridad que, aseguran, siguen afectando su vida diaria.
Aunque Rivera Bonilla insiste en que los indicadores van a la baja, su admisión deja en evidencia que la estrategia de seguridad no logra cubrir todas las áreas ni responder con contundencia a los incidentes que ocurren, lo que pone en duda la efectividad real de las acciones implementadas.
