En el caso de Apizaco, la reprobación a Rivera Bonilla es una señal clara de que los habitantes exigen que se ponga a trabajar.
De acuerdo con la más reciente medición de la casa encuestadora MITOFSKY en conjunto con El Economista, el presidente municipal de Apizaco, Javier Rivera Bonilla, se posiciona entre los cinco alcaldes con menor aprobación ciudadana del país, con apenas un 27.0% de respaldo, muy por debajo del promedio nacional que se ubicó en 50.1%.
Esta baja calificación refleja el creciente descontento de los ciudadanos apizaquenses, quienes han señalado diversas deficiencias en la gestión del alcalde, entre ellas, la falta de resultados visibles en materia de seguridad, pese al aumento en hechos delictivos en zonas urbanas y periféricas del municipio.
Deficiente recolección de basura y mantenimiento urbano, lo que ha generado problemas de imagen pública y salud en diversas colonias.
Opacidad en el manejo de recursos, con escasa claridad sobre la ejecución de obras públicas y programas sociales.
Falta de cercanía con la ciudadanía, con reclamos frecuentes sobre su ausencia en comunidades y eventos públicos.
Este desempeño contrasta con los resultados de alcaldes que encabezaron el ranking, como Cruz Pérez Cuéllar, de Ciudad Juárez, con 59.9% de aprobación; Antonio Astiazarán, de Hermosillo, con 59.3%, y Aleida Alavez, de Iztapalapa, con 57.3%.
En el caso de Apizaco, la reprobación a Rivera Bonilla es una señal clara de que los habitantes exigen mejor gestión, transparencia y atención inmediata a los problemas urbanos, en un municipio considerado uno de los polos económicos más importantes de Tlaxcala.