Una fiesta con más sillas vacías que abrazos…
En Texas, una joven latina celebró sus XV años con ilusión y esperanza. Habían invitado a más de 200 personas, pero solo llegaron 40. ¿La razón? El miedo.
Muchos invitados decidieron no asistir por temor a redadas migratorias.
Una fiesta marcada por la ausencia, pero también por la fuerza de una familia que, a pesar de todo, decidió celebrar la vida y la identidad latina en un país donde el miedo sigue ocupando lugar en la mesa.