La cantante reapareció en sus redes para publicar algunas fotos familiares inéditas
Federica y Apio Quijano, integrantes del grupo Kabah, atraviesan un momento difícil tras la pérdida de su padre, Eduardo Quijano. Fue la propia Federica quien compartió la noticia el pasado 18 de julio a través de sus redes sociales.
“Descansa en paz, papi. Ya descansa”, escribió en sus historias de Instagram.
Federica y Apio Quijano despiden a su padre Eduardo Quijano
Hasta ahora, la cantante no ha dado más detalles sobre la causa del fallecimiento ni se sabe si ella y su hermano tuvieron oportunidad de despedirse de su papá.
Minutos después del anuncio, Federica reapareció en sus redes para publicar algunas fotos familiares inéditas y un emotivo mensaje dirigido a su padre.
“Pa! Sé que al final ya no estabas tú, sin embargo, se sentía tu presencia. Ayer te fuiste y sé que estarás mejor, cerca de tu mamá como siempre quisiste. Te llevo siempre en el corazón, gracias por darme la vida y por hacer lo mejor que pudiste. Descansa en paz Papi!”, escribió.
Una relación compleja con su padre
En marzo de 2025, durante una entrevista con Pati Chapoy, Federica habló abiertamente sobre la relación que mantuvo con su padre. Relató que Eduardo Quijano fue psicoanalista y que, desde joven, cargó con un episodio muy doloroso: su madre se suicidó frente a él cuando tenía apenas 12 años.
Con el tiempo, tras la separación de sus padres, Federica y sus hermanos fueron a vivir con él. Según contó, la experiencia no fue fácil.
“Ir con mi papá era a veces horrible porque además era una novia cada fin de semana (…) A mi papá se le olvidaba que estábamos, nos dejaba solos en la casa por semanas, no teníamos qué comer”, relató la cantante.
Los hermanos Quijano se independizaron pronto y se alejaron de su padre. La relación, según Federica, fue casi inexistente.
“Nunca tuve una relación, fue casi nula. Mi papá yo creo que sí (es alcohólico) y nunca lo aceptó. Toda su vida giraba en fiestas, en mujeres, en todo eso (…) Siempre quise que se sintiera orgulloso de mí y nunca lo conseguí”, compartió.
A pesar de los desencuentros, Federica le abrió su casa cuando él se quedó sin un lugar donde vivir. Sin embargo, las diferencias entre ellos persistieron, por lo que le rentó una habitación en la misma zona.
Con el paso del tiempo, Eduardo comenzó a mostrar señales de deterioro cognitivo. En una ocasión llegó a perderse, lo que llevó a los hermanos a tomar la decisión de internarlo en una casa hogar, donde habría pasado sus últimos días.