Presunto líder criminal “El pescado” habría sido encontrado sin vida en Panotla

Aunque la identidad no ha sido confirmada oficialmente, fuentes cercanas al caso señalaron que se trataría de Rolando Humberto N., de 31 años de edad.

El hallazgo de un cuerpo con signos evidentes de violencia ocurrido la mañana de este miércoles en el municipio de Panotla abrió una nueva línea de investigación sobre la operación de grupos delictivos en la región centro del estado.
De acuerdo a los primeros reportes la persona localizada sin vida correspondería a Rolando Humberto N., alias “El Pescado”, identificado como presunto dirigente de una organización criminal conocida como “Los Pescados”, con presencia en Apizaco y municipios colindantes.
El cuerpo fue encontrado en el Sexto Barrio Emiliano Zapata, a un costado de la carretera federal San Martín–Tlaxcala, en las inmediaciones de un hotel de la zona. El reporte se originó cuando un campesino que se dirigía a sus parcelas detectó un olor fétido inusual y, al acercarse, observó el cuerpo tendido a un costado del camino, parcialmente cubierto con cal.
Al recibir el aviso, elementos de la Policía Municipal de Panotla y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudieron como primeros respondientes, confirmando que se trataba de una persona sin vida con huellas claras de violencia, por lo que procedieron a acordonar el perímetro y dar aviso a las autoridades ministeriales.
Minutos más tarde, personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado, junto con peritos del Instituto de Ciencias Forenses, inició las diligencias correspondientes para el levantamiento del cuerpo y la integración de la carpeta de investigación. Aunque la identidad no ha sido confirmada oficialmente, fuentes cercanas al caso señalaron que se trataría de Rolando Humberto N., de 31 años de edad.
El hallazgo ocurre nueve días después de que el ahora occiso fuera reportado como desaparecido. El 5 de enero de 2026, un grupo armado lo habría privado de la libertad en el municipio de Tetla de la Solidaridad, junto con otro hombre identificado como Manuel Uberto N., conocido como “El Pescadito”. Tras ese hecho, familiares presentaron denuncias ante la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, que emitió las fichas de búsqueda correspondientes.
Las autoridades no descartan que el homicidio esté relacionado con disputas internas o ajustes de cuentas entre grupos delictivos que operan en la región, una hipótesis que será analizada conforme avancen las investigaciones.
De acuerdo con reportes de inteligencia policial, “El Pescado” habría encabezado una estructura criminal señalada por su presunta participación en extorsión, cobro de piso, narcomenudeo, asaltos armados, robo a cuentahabientes y préstamos ilegales conocidos como “gota a gota”. La organización habría operado principalmente en Apizaco y su zona de influencia.
El nombre del grupo ha sido mencionado en investigaciones relacionadas con episodios de violencia extrema, incluido el caso registrado en marzo de 2025, cuando nueve jóvenes originarios de Tlaxcala fueron localizados desmembrados en una carretera de Oaxaca. Líneas de investigación apuntaron entonces a que las víctimas habrían sido reclutadas bajo engaños para operar fuera del estado.
En plataformas digitales y declaraciones no oficiales han circulado señalamientos sobre posibles vínculos del grupo con actores políticos y autoridades locales, así como el uso de supuestas alianzas con organizaciones criminales de mayor alcance para intimidar y expandir su control territorial. Estos señalamientos, hasta el momento, no han sido acreditados judicialmente.
Fuentes federales confirmaron que, tras la localización del cuerpo, se abrió una revisión más amplia para determinar si la organización continúa operando, quiénes podrían asumir su liderazgo y qué grado de infiltración habría existido en corporaciones municipales o estatales.
La Fiscalía estatal mantiene el caso bajo estricta reserva, mientras instancias federales analizan la información recabada. El hallazgo de Panotla podría marcar un punto de inflexión en el mapa criminal de la región, aunque especialistas advierten que la desaparición de un líder no implica necesariamente la desarticulación de su estructura.