A partir del lunes como límite, Cuba advierte escasez de combustible aéreo y aplica un plan de emergencia nacional
El Gobierno de Cuba avisó a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que, a partir de este lunes, el país se quedará sin combustible para aviación. La advertencia, de acuerdo con dos fuentes del sector consultadas por EFE, se debe al asedio petrolero de EU.
Aun así, no es la primera vez que ocurre un escenario parecido. En momentos anteriores —como el período especial de los años 90 o cuellos de botella recientes— las aerolíneas han sorteado el problema ajustando rutas y haciendo escalas adicionales para cargar combustible en países como México o República Dominicana.
Hoy, la mayoría de los vuelos que conectan a Cuba con el exterior. Cubren rutas hacia Florida, en EU (Miami, Tampa, Fort Lauderdale), España (Madrid), Panamá (Ciudad de Panamá) y México (Ciudad de México, Mérida, Cancún). También hay conexiones regulares con Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela).
El texto recuerda que el Presidente de EU, Donald Trump, firmó el 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a los países que suministraran petróleo a Cuba. Esto, tras argumentar que la isla representaba un peligro de seguridad nacional.
Cuba alerta a aerolíneas internacionales por crisis de combustible
La decisión se presenta como un nuevo endurecimiento de la presión energética sobre Cuba, que —según se indica— comenzó el 3 de enero. Cuando, tras una operación militar que concluyó con la captura del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, EU anunció el fin del petróleo de ese país sudamericano para la isla.
En ese contexto, Trump instó a La Habana a negociar:
“Antes de que sea demasiado tarde”.
Por su parte, el gobierno cubano ha dicho que está abierto al diálogo con Washington. Aunque también ha negado en varias ocasiones que ya existan conversaciones en marcha.
Cuba produce apenas un tercio de lo que necesita en materia energética. Para cubrir el resto, recurría a importaciones de Venezuela (que en 2025 representaron en torno a un 30 por ciento del total) y, en menor medida, de México y Rusia.
Ante la situación, el gobierno cubano anunció esta semana un plan de emergencia para intentar subsistir sin importaciones de crudo y derivados. Entre las medidas, planteó el fin de la venta de diésel, la reducción de horarios en hospitales y oficinas estatales, y el cierre de algunos hoteles.
La nota concluye que Cuba enfrenta esta escalada desde una posición especialmente complicada: suma seis años de crisis económica. Con decrecimiento e inflación elevados, escasez de bienes básicos (alimentos, medicinas y combustible), apagones prolongados y una migración masiva.
