Canelo, el perrito que espera a quienes ya no volverán
Nadie le explicó lo que pasó.
Nadie le dijo que sus dueños no regresarán.
Pero él sigue ahí… mirando el lugar donde estaba la puerta, esperando escuchar pasos que ya no llegarán.
Canelo no entiende de tragedias ni de finales.
Solo conoce la lealtad .
En medio del dolor que dejó el incendio, su figura se ha convertido en un símbolo silencioso:
el de una espera que no se rinde,
el de una fidelidad que ni la ausencia logra apagar.
Mientras la ciudad continúa su rutina, él permanece firme, entre las cenizas, cuidando un hogar que ya no existe… pero que en su memoria sigue intacto .
Créditos: Al Punto Guerrero.
