Fue tapadera del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México que votaron en contra de la reforma original, señalando que no se trató de una traición.
El diputado federal de Morena por Tlaxcala, Raymundo Vázquez Conchas, anunció que respaldará el llamado Plan B electoral, al sostener que es necesario frenar los gastos excesivos y sin comprobar en congresos y ayuntamientos; sin embargo, sus declaraciones han sido señaladas como contradictorias, al tratarse de un discurso que ahora cuestiona prácticas que durante años han sido parte del propio sistema político del que ha formado parte.
En su habitual conferencia de los lunes, Vázquez Conchas aseguró que el rechazo a la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum estaba previsto, por lo que dijo confiar en que el Plan B logre avanzar en el Congreso. Sin embargo, sus declaraciones fueron interpretadas por algunos sectores como un intento de acomodar su discurso según las circunstancias políticas.
El morenista también evitó criticar a los legisladores del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México que votaron en contra de la reforma original, señalando que no se trató de una traición, aunque admitió que cada actor deberá asumir el costo político de sus decisiones rumbo al 2027.
Pese a que ahora exige que se transparenten los más de 16 millones de pesos que en promedio cuesta cada diputado tlaxcalteca, ese discurso de rendición de cuentas aparece hasta ahora y no cuando el propio sistema del que forma parte ha sido señalado durante años por el manejo discrecional de recursos.
Mientras tanto, Vázquez Conchas insiste en que apoyará el Plan B y que deben erradicarse los llamados “fondos moches”, aunque para muchos sus declaraciones suenan más a discurso político que a una verdadera autocrítica sobre las prácticas que durante largo tiempo han caracterizado a la clase política y más a políticos directos de la familia lorenista de la que forma parte y que durante años estuvo gozando de esos privilegios.
