Narcos ganan terreno en Tlaxcala, LCC insiste en un discurso ridículo y burlón 

 

La aparición de este tipo de mensajes en Tlaxcala, evidencia la consolidación de grupos criminales y la disputa por el control de territorios.

 

 

Mientras la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros continúa repitiendo que Tlaxcala es una de las entidades más seguras del país, los hechos recientes vuelven a poner en duda esa narrativa oficial. La distancia entre el discurso y la realidad en las calles parece crecer con cada nuevo incidente.

El hallazgo de una presunta narcomanta en la comunidad de San Felipe Cuauhtenco, en el municipio de Contla de Juan Cuamatzi, evidenció nuevamente la presencia y operación de grupos delictivos en la entidad. El mensaje contenía amenazas directas y hacía referencia a una disputa de territorio entre células criminales, lo que sugiere que estas organizaciones no solo están presentes, sino activas y en conflicto.

El contenido de la lona, dirigido a un sujeto identificado como “El Chuki”, advertía sobre un ataque fallido y lanzaba una amenaza clara: “en la siguiente no fallamos”. Este tipo de mensajes no solo buscan intimidar, también reflejan un control territorial en disputa, vinculado a delitos como el narcomenudeo y la extorsión.

La movilización de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Guardia Nacional y autoridades de la Fiscalía estatal dejó en claro la gravedad del hecho. Sin embargo, hasta el momento no se reportan detenidos, lo que refuerza la percepción de que la reacción institucional llega después de los hechos, sin lograr contener de fondo el avance del crimen.

Pese a estos eventos, el discurso oficial de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros se mantiene sin cambios, insistiendo en una imagen de seguridad que cada vez resulta más cuestionada por la ciudadanía.

La aparición de este tipo de mensajes en Tlaxcala, evidencia la consolidación de grupos criminales y la disputa por el control de territorios.

Demuestra que la delincuencia organizada se ha instalado en Tlaxcala y no hay quien los pare pese a que la mandataria insiste en que la situación en la entidad está controlada la realidad es que las bandas y células delictivas se han instalado en todo lo ancho y territorio estatal.