El podrido gobierno de Blanca Angulo y su ambición por convertirse en diputada de la cuarta 

En las calles hay más perros que gente, la reproducción canina descontrolada es un tema que le vale sombrilla a la necesita el voto nuevamente de Chiautempan para el 2027.

 

 

El Petardo / La Opinión de Adolfo Tenahua Ramos

 

Con el discurso lleno de mentiras y disfrazado de “ciencia ficción”, la presidenta municipal de Chiautempan, Blanca Angulo Meneses, emanada de las filas de Morena, insiste en colocar al municipio “en la agenda nacional” con fotos en foros de alcaldes, entrega de techumbres escolares y anuncios de patrullas nuevas. El discurso oficial choca de frente con una realidad que los chiautempenses viven diariamente: calles convertidas en trampas de asfalto roto, proliferación descontrolada de perros callejeros y una inseguridad que ya no se disimula.

 

Las vialidades son un desastre evidente. Baches profundos, pavimento levantado y cero mantenimiento en colonias enteras convierten cada traslado en un riesgo para autos, motos y peatones. La movilidad colapsa, la calidad de vida se deteriora y las promesas de rehabilitación se quedan en palabras vacías mientras los cráteres crecen.

 

El problema de los perros en situación de calle escala a crisis de salud pública. No hay estrategia integral visible: minimiza el serio problema de salud pública y de seguridad para las personas o de algún niño que pueden sufrir alguna agresión de algún perro, pero eso sí, presume que el ayuntamiento fue galardonado por parte de una supuesta asociación por la reubicación de perros callejeros cuando la realidad es otra y las jaurías dominan las calles y banquetas.

 

Además, existen denuncias donde trabajadores municipales reclaman pagos incompletos del salario del mes de diciembre, mientras los fracasados y corruptos funcionarios municipales ganan altos salarios por no hacer nada, como la nómina que circuló por redes sociales donde la ciudadanía conoció el salario de la presidenta, provocando el enojo comunitario.

 

Otra más fue el incremento del servicio de agua que pasó de 105 a 118 pesos mensuales, sin una sola mejora tangible. Suministro intermitente, agua de calidad dudosa y cobros más altos, por lo que la bisoña presidenta poco le importa que algunas colonias carezcan del vital líquido y paguen para contratar pipas.

 

Y qué decir de la inseguridad que ha aumentado al doble en el municipio, que se verá reflejado en los resultados que el INEGI publicará el siguiente año sobre la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026 del INEGI, que arrancó el 16 de febrero y concluye el 10 de abril.

 

De buena fuente se sabe que los chiautempenses están expresando sin filtros su hartazgo: no se sienten protegidos por la policía municipal. Con antecedentes de reportes locales que ubican a Chiautempan entre los municipios con alta incidencia delictiva y caos en seguridad, es muy probable que los resultados arrojen números demoledores para esta administración. La percepción de inseguridad no miente, y cuando el INEGI la mida a escala nacional, el contraste entre las fotos de patrullas y la realidad callejera será imposible de maquillar.

 

El cinismo de vivir del erario público:

 

Lo anterior es algo de lo mucho que se vive en Chiautempan, no se trata de una novela, sino de la realidad, pero eso no importa, porque la morenista que prometió no robar al pueblo ahora anda muy ocupada organizando a sus “bro” porque pretende una curul en el Congreso del Estado.

 

La pregunta para los ciudadanos: ¿Usted volvería a votar por Blanca Angulo? … la propuesta se queda en la mesa …