Con carpeta en las manos “La Mujer Poderosa” estaría mandando a formar a los ex funcionarios para que apoyen a su sucesor.
El Pedtardo / La Opinión de Adolfo Tenahua Ramos
La crisis de inseguridad en el municipio de Tlaxco es el resultado directo de un gobierno municipal rebasado, omiso y sin rumbo. Bajo la administración de Diana Torrejón, la violencia no solo ha crecido, sino que ha cobrado la vida de policías que han sido enviados prácticamente al abandono, sin capacitación, sin estrategia y sin respaldo real para enfrentar al crimen.
Hoy, Tlaxco no solo padece la presencia de grupos delictivos que operan con libertad, sino también la incapacidad de la presidenta municipal que ha permitido su expansión sin control ni consecuencias. La falta de operativos eficaces, la ausencia de inteligencia policial y el desinterés por fortalecer a la corporación han convertido al municipio en terreno fértil para la delincuencia.
El caso más reciente fue el del policía municipal Mario Hernández Gómez que murió tras ser atacado a balazos por sujetos armados que simplemente ignoraron la autoridad. El uniformado fue dejado a su suerte en un escenario donde el gobierno municipal nunca garantizó condiciones mínimas de seguridad. Su muerte no es un hecho aislado, es la consecuencia directa de una administración irresponsable.
Y no es la primera vez. Hace apenas un año, un comandante de la misma corporación fue abatido en circunstancias similares durante una persecución. Dos elementos muertos en operativos reflejan una constante: policías expuestos, mal preparados y enviados a enfrentar criminales sin estrategia ni respaldo.
En Tlaxco, ser policía se ha convertido en una sentencia de riesgo ante la negligencia de su autoridad.
Mientras tanto, la presidenta municipal ha sido incapaz de frenar el deterioro. Su gestión se caracteriza por la improvisación, la falta de compromiso y la total ausencia de resultados. La delincuencia avanza, los ciudadanos viven con miedo y los policías siguen cayendo.
A nivel nacional, el panorama es igualmente alarmante. La organización Causa en Común reporta que en 2025 fueron asesinados 348 policías en México, y en lo que va de 2026 ya suman 86. Tlaxcala ya forma parte de esta lista negra, evidenciando que la violencia también ha alcanzado con fuerza al estado.
En el ámbito estatal, durante el actual sexenio, al menos ocho elementos de seguridad han sido asesinados en cumplimiento de su deber, en municipios como Zacatelco, Xaloztoc, Tzompantepec y Apetatitlán. Casos que incluyen enfrentamientos armados, persecuciones fallidas e incluso linchamientos, todos marcados por la falta de condiciones para ejercer la labor policial.
Lo que ocurre en Tlaxco es el reflejo de un gobierno municipal fallido. La administración de Diana Torrejón no solo ha demostrado incapacidad, sino que ha dejado claro que la seguridad no es prioridad. Hoy, el municipio paga las consecuencias con vidas humanas, mientras Torrejón permanece rebasada y sin respuestas.
La Mujer Poderosa que ofrece el OFS
Hay quienes no coinciden con el protagonista y escandaloso del ex diputado Miguel Ángel Covarrubias, sobre todo porque magnifica los temas para encontrar la popularidad, sin embargo, hay muchas cosas que valdrían la pena ponerle pausa y revisarlas a detalle.
Llamó mucho la atención el actuar del corrupto y de doble moral, Arturo Lucio Salas Miguel quien funge como titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado, quien ofreció, según el denunciante, una alternativa de solución a un posible daño patrimonial perpetrado en Texoloc.
“Arreglos con la intervención de una mujer poderosa”, ¿A quién se refiere?, será la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros que está ordenando poner de rodillas a autoridades y ex funcionarios para que se alineen y se sumen al proyecto de su sucesor, “bueno, falta que gane”.
Y es que el auditor habría insinuado en una reunión la posibilidad de “arreglar” observaciones mediante la intervención de una mujer “poderosa”, lo que apunta a un posible esquema de tráfico de influencias y favores indebidos desde una de las instituciones clave en la fiscalización del estado.
El tema queda sobre la mesa, y si usted es un ex funcionario que aún tiene observaciones que no ha logrado subsanar quizá sea citado por el auditor para ofrecerle la alternativa de la “mujer poderosa”, a cambio de que se olvide de su dignidad política.
Así se las masca el ridículo y corrupto titular del OFS.
