Tuvo que salir en medio de un operativo policial; quedó demostrado que la mandataria logró el hartazgo de los tlaxcaltecas.
La visita de la gobernadora de Tlaxcala a Nanacamilpa derivó en un momento de alta tensión luego de que productores del campo la retuvieran y encararan para exigirle respuestas ante el abandono que, aseguran, vive el sector agrícola.
De acuerdo con testimonios, la mandataria acudió al municipio para presentar sus llamados “Encuentros tlaxcaltecas”, pero fue interceptada por decenas de campesinos que, inconformes por la falta de apoyos y la nula atención a sus demandas, bloquearon su paso con tractores y le reclamaron directamente. La presión fue tal que el evento quedó rebasado por el descontento social.
Ante el escenario, y sin entablar un diálogo abierto con los inconformes, la gobernadora habría sido retirada del lugar por vías alternas, en medio de un operativo improvisado, lo que desató aún más críticas por su decisión de evitar el contacto directo con quienes exigían ser escuchados.
Los productores señalaron que la retención fue una medida desesperada ante la falta de canales efectivos de comunicación con el gobierno estatal. Denunciaron el incremento en costos de producción, la ausencia de apoyos reales y el abandono institucional que enfrentan, situación que, dijeron, ya no puede seguir siendo ignorada.
Los llamados “Encuentros Tlaxcaltecas”, que pretendían ser espacios de cercanía con la ciudadanía, pero que terminaron evidenciando el hartazgo de sectores productivos frente a una administración que, acusan, privilegia los actos públicos sobre la solución de problemas.
Por lo que quedó demostrado que la mandataria sólo utiliza esos foros para la foto mientras que las opiniones y exigencias de la ciudadanía quedan relegadas.
