El “gran proyecto” de Lorena Cuéllar se cae a pedazos; el IPN Tlaxcala es un fracaso

 

 

El problema ya no es únicamente la infraestructura, sino el abandono institucional que rodea al proyecto.

 

 

 

El Instituto Politécnico Nacional al estado, estudiantes de la UPIIT acusaron que continúan atrapados entre instalaciones improvisadas, clases virtuales y promesas incumplidas por parte de la administración de Lorena Cuéllar Cisneros.

La molestia escaló luego de que uno de los techos de las instalaciones provisionales colapsara tras la fuerte granizada registrada durante el “Sábado de Gloria”. Aunque el incidente ocurrió en vacaciones y no dejó personas lesionadas, alumnos señalaron que el hecho dejó al descubierto el deterioro y la fragilidad de los espacios donde toman clases desde hace años.

Desde Semana Santa, cientos de estudiantes permanecen nuevamente en modalidad virtual sin una fecha clara para volver a las aulas. Lo que más ha generado inconformidad es que, según denuncian, las autoridades únicamente han cambiado fechas y dado largas, sin informar realmente cuándo habrá condiciones dignas y seguras para regresar.

Para los jóvenes, el problema ya no es únicamente la infraestructura, sino el abandono institucional que rodea al proyecto. Señalan que mientras el gobierno estatal presume inversiones y discursos sobre educación, la realidad dentro de la UPIIT es completamente distinta: salones provisionales, laboratorios insuficientes, sanitarios dañados y espacios que no garantizan seguridad básica.

Las críticas también se centran en la falta de reacción de la gobernadora Lorena Cuéllar, pues hasta ahora no existe una solución concreta ni un posicionamiento firme ante las fallas que afectan directamente la formación académica de cientos de alumnos.

Padres de familia y estudiantes consideran que el proyecto del IPN en Tlaxcala terminó convertido en un escaparate político lleno de anuncios y fotografías oficiales, pero sin resultados reales para la comunidad estudiantil.

Mientras tanto, el campus definitivo sigue sin concluirse completamente y los alumnos continúan tomando clases a distancia, en medio de la incertidumbre y del creciente enojo contra un gobierno que prometió educación de primer nivel y terminó entregando instalaciones colapsadas y respuestas evasivas.