Cinco años perdidos: la trata se disparó en Tlaxcala mientras Lorena Cuéllar presumía avances
Tenancingo ha sido señalado en investigaciones periodísticas, documentales y reportes internacionales como punto de origen de redes de explotación sexual.
Lo que durante años fue identificado principalmente en Tenancingo hoy se ha extendido a por lo menos 40 municipios de Tlaxcala. Esa es la advertencia lanzada por organizaciones civiles, que acusan que durante el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros no se han obtenido resultados visibles para contener uno de los delitos que más han manchado la imagen del estado a nivel nacional e internacional.
La denuncia surge en un momento incómodo para la administración estatal. Mientras el discurso oficial ha insistido en destacar acciones y programas contra la trata de personas, activistas sostienen que la realidad es otra: las redes de explotación siguen operando, el delito se ha expandido territorialmente y las víctimas continúan apareciendo en registros estatales pese a que no fueron reportados casos al Sistema Nacional de Seguridad Pública entre 2023 y 2025.
De acuerdo con organizaciones encabezadas por el Centro Fray Julián Garcés, el Programa Estatal contra la Trata registra apenas un avance de 11.1 por ciento cuando a la actual administración le queda poco tiempo para concluir. Para los defensores de derechos humanos, esto refleja una política pública que no logró traducirse en resultados concretos.
El problema resulta aún más grave porque Tlaxcala carga desde hace décadas con la fama de ser uno de los principales centros de trata de personas en México. Tenancingo ha sido señalado en investigaciones periodísticas, documentales y reportes internacionales como punto de origen de redes de explotación sexual que operan incluso en ciudades de Estados Unidos. Diversos reportes han colocado al municipio como un referente mundial del fenómeno, situación que ha mantenido a la entidad bajo observación constante.
Lejos de disminuir, organizaciones civiles sostienen que el fenómeno se ha dispersado por gran parte del territorio estatal. La cifra de 40 municipios involucrados contrasta con los mensajes oficiales que durante años han intentado proyectar avances en materia de combate a la trata.
Activistas también han cuestionado la ausencia de acciones estructurales para proteger a las víctimas. Entre las críticas destacan la falta de refugios especializados, la insuficiencia de programas preventivos en escuelas y la ausencia de investigaciones que permitan desmantelar redes criminales dedicadas a la explotación sexual.
Mientras tanto, Tlaxcala continúa apareciendo en reportes nacionales e internacionales relacionados con la trata de personas, un problema que lejos de desaparecer sigue siendo uno de los principales pendientes de la administración de Lorena Cuéllar. Para las organizaciones civiles, las cifras, los testimonios y la expansión del delito muestran una realidad difícil de ocultar, la estrategia gubernamental no ha logrado frenar una actividad criminal que sigue creciendo en distintas regiones del estado.