La conductora de ‘Hoy’ se mostró vulnerable ante su situación familiar
Sentada frente a las cámaras de Netas Divinas, Galilea Montijo dejó de lado el brillo televisivo y mostró una vulnerabilidad poco habitual. Entre lágrimas, la conductora confesó sentirse “muerta en vida” tras la decisión de su hijo Mateo de mudarse con su padre, el empresario Fernando Reina, a Acapulco.
La presentadora, conocida por programas como Hoy y La Casa de los Famosos México, detalló que este proceso la obligó a buscar apoyo psicológico. Montijo reconoció que el dolor persiste, a pesar de los años que han pasado desde que Mateo eligió vivir lejos de ella.
La decisión de Mateo y el impacto familiar
Durante una emisión reciente, Galilea Montijo compartió públicamente que el cambio en la residencia de su hijo fue una petición directa del propio Mateo.
El joven, cerca de cumplir los 12 años en ese momento, le pidió a su madre comprensión y respeto ante su deseo de instalarse con su padre.
La presentadora recordó la escena con emoción: “Me dijo: ‘Mamá, me quiero ir a vivir con mi papá’. Y yo… No, o sea, muerta en vida.” La conmoción se intensificó por la sensación de vacío en casa, un sentimiento que describió como devastador para cualquier madre.
Este episodio fue tan difícil que Montijo buscó terapia. Según relató, su terapeuta le ayudó a entender la perspectiva de su hijo, quien sentía una responsabilidad especial hacia su padre.
“La terapeuta me dijo: ‘Es que para tu niño, tú eres la conocida, la que la gente quiere y se toma fotos, pero su papá no’. Entonces él se siente con la responsabilidad de estar con el papá”, compartió la conductora.
Adaptación y críticas sociales
Montijo aclaró que, a pesar de la distancia, la relación con su hijo es estable y cercana. Ambos han aprendido a adaptarse a la nueva dinámica de “idas y vueltas”, aunque ella confiesa que extraña profundamente la etapa en la que Mateo dependía de ella para todo.
