Hasta el momento nadie puede cambiar victoria. Los aspirantes no tendrán acceso a los resultados de la encuesta.
La pelea interna de Morena por Tlaxcala está a punto de llegar a su desenlace y, por ahora, nadie puede cantar victoria. En este sentido, Citlalli Hernández dirigente nacional del partido, reconoció que la encuesta en el estado está cerrada, un escenario que mantiene en vilo a los principales aspirantes rumbo a 2027.
En entrevista con Azucena Uresti, Hernández explicó que Tlaxcala y Chihuahua son dos de las entidades donde las mediciones presentan una competencia particularmente apretada. Por eso, dijo, no resulta extraño que una encuesta coloque a un aspirante en primer lugar y otra muestre un resultado diferente.
Lo anterior luego de que Morena ya comenzó a destapar sus primeras cartas rumbo a 2027. Aguascalientes, Campeche y Colima ya tienen coordinadores definidos, mientras Tlaxcala continúa esperando su turno.
Hernández dejó claro que la decisión no saldrá de una encuesta publicada en medios ni de las mediciones que cada aspirante pueda presumir, sino del procedimiento que lleva la Comisión Nacional de Elecciones.
Además, adelantó que Morena decidió no hacer públicas las encuestas de esta etapa. Los aspirantes conocerán los resultados y la metodología, pero los estudios no serán difundidos públicamente como ocurrió en el proceso de 2024.
La dirigente defendió que el método puede arrojar escenarios muy distintos: hay estados donde las tendencias son contundentes y otros, como Tlaxcala, donde la competencia está prácticamente en fotografía.
Eso explica también el desfile de encuestas que ha aparecido en las últimas semanas. Mientras algunas mediciones han colocado a Ana Lilia Rivera al frente, otras han mostrado a Alfonso Sánchez García con ventaja. Por ejemplo, una medición de RUBRUM publicada en agosto colocó a Rivera con 45.7% frente a 38.3% de Sánchez; otra encuesta difundida posteriormente ubicó a Sánchez arriba.
Con ese panorama, Morena entra en la parte más delicada de su proceso interno: una contienda cerrada, varios aspirantes y resultados que no necesariamente coinciden entre sí.
Citlalli Hernández sostuvo que la definición se hará “sin trampas” y bajo la metodología establecida por la Comisión Nacional de Elecciones.
