Agricultores de Calpulalpan y Españita reclaman al Gobierno: 10 peticiones siguen sin respuesta, LCC se hace de la vista gorda
Productores del campo rechazaron que Antonio Martínez los calificara como secuestradores y reclamaron que, antes de lanzar acusaciones, se atiendan sus demandas y se respete su movimiento.
El enojo de los campesinos de Calpulalpan y Españita llegó hasta la Coordinación Estatal, donde encararon los señalamientos atribuidos a Antonio Martínez, vocero del Gobierno de Tlaxcala, y le exigieron hablar con la verdad sobre las movilizaciones que mantienen para reclamar atención a sus demandas.
Los productores reprocharon que se les vincule con actividades delictivas y rechazaron que se les califique como secuestradores, al considerar que este tipo de declaraciones desacredita su lucha y desvía la atención del problema que, aseguran, continúa sin resolverse.
Frente a las autoridades estatales, los agricultores también dirigieron sus exigencias a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, a quien reclamaron la falta de respuestas a por lo menos 10 solicitudes que han presentado sin obtener, hasta ahora, las soluciones que esperan.
Los inconformes dejaron claro que no aceptan que su movimiento sea relacionado con intereses partidistas ni que se les atribuyan vínculos políticos. Sostuvieron que sus protestas obedecen a las necesidades del sector agrícola y al reclamo de atención gubernamental.
“Diálogo hay, ¿pero para cuándo las soluciones?”, cuestionaron los manifestantes, quienes exigieron que las declaraciones de los representantes del Gobierno se apeguen a los hechos y que exista disposición real para resolver sus planteamientos.
El reclamo dejó sobre la mesa una exigencia directa para la administración estatal: atender las peticiones de los campesinos y evitar que los señalamientos públicos se conviertan en un obstáculo más para alcanzar acuerdos.