PRI hace berrinche por municipios que tienen que postular obligatoriamente a mujeres a las alcaldías
La dirigencia priista optó por iniciar su propia ruta legal antes de que avance el proceso electoral.
El PRI en Tlaxcala prepara una batalla jurídica contra el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) por la decisión de reservar 15 municipios para que únicamente mujeres puedan competir por las presidencias municipales en 2027, una medida que, según la dirigencia priista, podría alterar los planes de quienes ya trabajan para obtener una candidatura.
El presidente estatal del tricolor, Enrique Padilla Sánchez, confirmó que este jueves presentará un recurso de impugnación para buscar que los tribunales revisen los lineamientos aprobados por unanimidad por el Consejo General del organismo electoral.
“Ya hay jurisprudencia a favor de los partidos”, sostuvo Padilla Sánchez al explicar por qué su partido recurrirá a las instancias jurisdiccionales para intentar echar abajo la disposición.
El priista también cuestionó la forma en que se determinaron las demarcaciones incluidas en la lista, pues consideró que no existe suficiente claridad sobre los criterios empleados por la autoridad electoral.
En ese sentido, defendió la capacidad de organización del partido y aseguró que el PRI cuenta con una estructura para competir en los 60 municipios del estado, con una distribución de 30 candidatas y 30 candidatos.
Sin embargo, advirtió que la reserva obligatoria podría provocar inconformidades entre los militantes que ya habían construido aspiraciones políticas en alguna de las demarcaciones restringidas para los hombres.
“Tenemos estructura para competir con 30 candidatas y 30 candidatos”, afirmó el dirigente, al insistir en que el partido está preparado para participar en la próxima contienda municipal.
La preocupación del tricolor, explicó, no se limita al enfrentamiento con el ITE, sino también a los posibles conflictos dentro de sus propias filas, debido a que los aspirantes afectados podrían recurrir a impugnaciones para defender sus derechos político-electorales.
Por ello, la dirigencia priista optó por iniciar su propia ruta legal antes de que avance el proceso electoral, con la intención de que sean los tribunales quienes determinen si la autoridad electoral puede establecer la reserva de candidaturas en esos términos.
La controversia surgió después de que el ITE aprobara los lineamientos de paridad de género, pese a las objeciones expresadas por representantes de distintos partidos políticos durante la sesión del Consejo General.