Tlaxcala se llena de basura, ratas y perros; esa es la Nueva Historia de Lorena Cuéllar Cisneros
Desde el Gobierno del Estado no hay un plan emergente; no han dado respuesta al problema severo de la basura.
Mientras en calles de la capital y municipios conurbados la basura se acumula por días y los vecinos ya reportan plaga de ratas, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros sigue sin dar una respuesta clara sobre la crisis de recolección.
Desde que los rellenos de Atlangatepec y Panotla llegaron a su límite, los ayuntamientos han tenido que espaciar rutas, dejar contenedores desbordados y pedirle a la gente que no saque sus desechos. El resultado es bolsas rotas, mal olor y roedores en plena zona centro.
Vecinos de Ocotlán, Loma Bonita y otras colonias han denunciado que la situación ya es un tema de salud pública, no solo de imagen urbana. Pero desde el Gobierno del Estado no hay un plan emergente, no ha dado respuesta al problema severo de la basura que todos los días se acumula en calles de municipios.
«Nos hablan de reciclaje y bienestar, pero no pueden ni recoger la basura de todos los días», reclamó una vecina.
La administración lorenista presume inversión histórica, pero no ha podido garantizar lo más básico: calles limpias. Y mientras la gobernadora se enfoca en respaldar a Claudia Sheinbaum y en la grilla interna de Morena por la sucesión de 2027, Tlaxcala huele a basura.
La exigencia ciudadana es que haya menos discursos de economía circular y más camiones recolectores, más supervisión a los rellenos y un informe real de qué se está haciendo para evitar que la plaga de ratas siga creciendo.