Cuando inició la administración pública, el presidente de Tlaltelulco, Marco Antonio Pluma, presumió que haría lo imposible para cambiar las condiciones de la región, pero resultó todo lo contrario.
Este jueves un grupo de pobladores encararon al nefasto presidente y le exigieron el despido inmediato del director de seguridad Vicente Pluma Vázquez, por presuntas transas y actos de corrupción.
En respuesta, el alcalde empezó a reírse, esto era lógico, por que, para quienes no saben, la autoridad y Vicente son compadres directos y esto imposibilita las posibilidades de que sea dado de baja.
Conforme pasa el tiempo, el alcalde sigue permitiendo que la delincuencia gane terreno, no hay obra, aumentan los asaltos y robos; lo peor de todo es que esto genera risa.
Pese a todo lo anterior, Toño Pluma busca convertirse en diputado local para hacer leyes y saciar sus intereses personales.