Una vez más policías municipales de Tlaltelulco protagonizan otro escándalo por ingerir bebidas embriagantes y aunque el ayuntamiento dice que los elementos estaban francos, la realidad es que se encontraban en horario laboral por el hecho de que los cambios de turno se hacen por las mañanas, portaban el uniforme y tenía bajo su responsabilidad un patrulla.
Y es que la tarde de ayer mientras cuidaban la integridad de los ciudadanos, dos policías se les terminó el licor, por lo que trataron de extorsionar a unos jóvenes, estos últimos evadieron la petición y se retiraron del lugar.
Lo anterior enardeció a los flamantes policías, por lo que emprendieron la persecución del vehículo y tras darle alcalde y con apoyo de más elementos les dieron una golpiza porque supuestamente eran “sospechosos”.
Pese al acto de heroísmo de los trabajadores del ayuntamiento, las cosas se revirtieron cuando los pobladores confirmaron que los efectivos estaban en estado de ebriedad y que en realidad pedían “para una caguama”.
Los hechos se registran en la calle 16 de Septiembre del Barrio de Poxtla, Colonia San Nicolás Tochapa, municipio de Tlaltelulco.
Finalmente, tras negociar ambas partes, se llegó al acuerdo de entregar 20 mil pesos a la parte afectada y se procederá penalmente en contra de los dos policías que estaban “francos”.