En caso de que la presidenta municipal no actúe de inmediato, los ciudadanos han declarado que no descartan tomar medidas drásticas, como cerrar la presidencia municipal.
El comandante de la policía de Tlaltelulco, Miguel Ángel Hernández Reyes, fue evidenciado al conducir en estado de ebriedad junto con personal del ayuntamiento, principalmente mujeres, y protagonizó un choque en una patrulla frente a la fábrica textil, en el retorno.
Este incidente ha desatado indignación entre los ciudadanos, quienes lo consideran una muestra más de las irregularidades que ocurren bajo la administración de la presidenta municipal, Rocío Meléndez.
Los habitantes del municipio señalan que este tipo de hechos no son aislados, ya que existe un patrón de falta de control en la gestión de la seguridad local, permitiendo que personajes como Hernández Reyes continúen en sus puestos a pesar de las constantes violaciones a las normas. Los ciudadanos recuerdan que en ocasiones anteriores, los sobrinos de la alcaldesa fueron detenidos por robar motocicletas, pero gracias a la intervención de Meléndez, lograron evitar ser procesados judicialmente.
Este incidente ha generado un gran malestar en la comunidad, que ya ha comenzado a organizarse para exigir la destitución del comandante de policía. En caso de que la presidenta municipal no actúe de inmediato, los ciudadanos han declarado que no descartan tomar medidas drásticas, como cerrar la presidencia municipal, para poner fin a la falta de control y al desorden que prevalece en la administración actual.
Los vecinos de Tlaltelulco manifiestan que este tipo de situaciones, que parecen quedar impunes bajo la actual gestión, afectan directamente la seguridad y el bienestar de la población, y que la alcaldesa debe asumir su responsabilidad para garantizar que los funcionarios públicos actúen con ética y en beneficio de la comunidad.