Alcalde borrachito amaga con irse y nadie lo detiene, al contrario en Morena es un cero a la izquierda 

 

 

Los escándalos y el pésimo trabajo que ha realizado en Amaxac ha sepultado la podría carrera política que tanto presumió.

 

 

 

El presidente municipal de Amaxac de Guerrero, Mauricio Pozos Castañón, se encuentra bajo un nuevo foco de escrutinio político tras los acercamientos confirmados con el Partido Verde Ecologista de México, en un contexto marcado por el desgaste de su administración y el creciente descontento ciudadano.

De acuerdo con información recabada en el entorno político estatal, el edil estaría valorando su salida de Morena no como una decisión ideológica, sino como una estrategia de supervivencia política ante la pérdida de respaldo social derivada de su desempeño al frente del municipio, señalado por diversos sectores como deficiente.

Las versiones sobre su posible cambio de partido comenzaron a intensificarse en semanas recientes, coincidiendo con críticas hacia su gestión y la falta de resultados tangibles en Amaxac.

Y es que cabe recordar que el alcalde se ha visto envuelto en varios escándalos así como el manejo deficiente y torpe de su imagen en diferentes temas y escenarios lo que ha desgastado su percepción ante la ciudadanía de ese municipio que no califica como una persona protagonista egoísta y sin rumbo claro para administrar el municipio, toda vez que ha demostrado que es más importante para el su promoción como figura pública que atender las necesidades ciudadanas.

En ese escenario, los acercamientos con el Partido Verde no solo confirman una intención de reacomodo, sino que abren la posibilidad de negociaciones políticas orientadas a asegurar futuras posiciones dentro del aparato público.

El dirigente estatal del PVEM, Jaime Piñón Valdivia, ha reconocido públicamente la existencia de diálogo con el alcalde, lo que refuerza la hipótesis de que Pozos Castañón busca reposicionarse en otra fuerza política ante el debilitamiento de su imagen dentro de Morena.

Fuentes consultadas señalaron que este tipo de movimientos suelen responder a acuerdos políticos donde el cambio de siglas va acompañado de promesas de nuevas candidaturas o espacios de poder, lo que en este caso colocaría al alcalde en una ruta de negociación bajo intereses políticos y económicos, más que por afinidad programática.

Hasta ahora, el edil no ha fijado una postura clara sobre su permanencia en Morena. De esta manera, su eventual salida responde a un cálculo político para mantenerse vigente, aun cuando ello implique deslindarse del partido que lo llevó al cargo.

Y es que el alcalde ha construido su trayectoria política a partir de su cercanía con diversos actores y grupos de poder, con quienes ha buscado establecer relaciones estratégicas que le permitan obtener beneficios personales y partidistas, en una dinámica donde, acusan, ha privilegiado el interés propio por encima de un proyecto político definido.