La ausencia de la imagen fue detectada cuando vecinos acudieron al sitio y encontraron el lugar sin la figura religiosa, lo que generó consternación inmediata.

 

 

 

Un acto que ha sido calificado por la comunidad como un sacrilegio quedó al descubierto en San Esteban Tizatlán, donde fue sustraída la imagen de San Judas Tadeo de una capilla ubicada en la zona conocida como El Molinito, en pleno periodo de Semana Santa.

De acuerdo con habitantes y feligreses, los responsables no perdonaron los días santos ni la Semana Mayor, aprovechando este contexto para cometer el robo en un espacio considerado sagrado por la población. La ausencia de la imagen fue detectada cuando vecinos acudieron al sitio y encontraron el lugar sin la figura religiosa, lo que generó consternación inmediata.

El hecho ha sido interpretado no solo como un delito patrimonial, sino como una ofensa directa a las creencias de la comunidad, que mantiene una profunda devoción hacia esta figura. Pobladores señalaron que la capilla carece de vigilancia constante, lo que la convierte en un punto vulnerable ante este tipo de actos.

Tras lo ocurrido, vecinos exigieron a las autoridades que se realicen las investigaciones correspondientes para ubicar a los responsables, al tiempo que reiteraron la necesidad de reforzar la seguridad en espacios religiosos. Insistieron en que los sacrílegos no perdonan los días santos ni la Semana Mayor, por lo que pidieron mayor atención para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.

El caso ha generado molestia entre la población y ha comenzado a difundirse ampliamente, evidenciando el impacto social y religioso que provocan este tipo de incidentes en comunidades con fuerte arraigo de fe.