El alcalde Alfonso Sánchez García emerge como uno de los perfiles mejor posicionados, no solo dentro de su partido, sino también frente a posibles candidatos de oposición.
El escenario rumbo a la elección de 2027 en Tlaxcala comienza a tomar forma y, aunque aún no hay proceso formal, las primeras mediciones ya perfilan ventajas claras y retos importantes para los distintos actores políticos.
De acuerdo con la encuesta de Demoscopía Digital difundida el 17 de abril, Morena arranca con una intención de voto cercana al 40%, colocándose muy por encima de sus competidores. En ese contexto, el alcalde Alfonso Sánchez García emerge como uno de los perfiles mejor posicionados, no solo dentro de su partido, sino también frente a posibles candidatos de oposición.
En la contienda interna de Morena, también figura la senadora Ana Lilia Rivera, quien mantiene presencia en el escenario político estatal. Sin embargo, es Sánchez García quien comienza a marcar diferencia en niveles de reconocimiento y preferencia ciudadana, colocándose como una de las cartas más competitivas rumbo a la definición de candidatura.
Del lado opositor, el panorama luce más complicado. En el PRI, nombres como Anabell Ávalos Zempoalteca apenas logran posicionarse en las mediciones, mientras que en el PAN, Adriana Dávila Fernández se mantiene como favorita.
Los números evidencian una brecha considerable entre Morena y sus adversarios, lo que obliga tanto al PRI como al PAN a replantear su estrategia si buscan construir una alternativa real. Hasta ahora, la fragmentación y la falta de liderazgos sólidos han impedido que logren competir en condiciones similares.
Así, el tablero político en Tlaxcala comienza a configurarse con un claro puntero en Alfonso Sánchez García, mientras la oposición intenta reorganizarse. La ruta hacia 2027 no solo será una disputa entre partidos, sino una carrera donde la ventaja inicial podría ser determinante si no hay cambios de fondo en los próximos meses.
