Los trabajadores señalaron que la medida contradice el discurso federal de fortalecer la economía nacional mediante programas como “Hecho en México” y el llamado “Plan México”, enfocados en impulsar la producción y el empleo interno.
La inconformidad de trabajadores textiles escaló este martes en Tlaxcala, luego de que cerca de 500 empleados de la empresa Galia Textil, ubicada en Xiloxoxtla, denunciaran despidos masivos presuntamente relacionados con la suspensión de compras por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Desde temprana hora, integrantes de la CROC se concentraron frente a la Delegación del IMSS Tlaxcala y la Clínica 8, donde colocaron mantas y lanzaron consignas contra lo que calificaron como una decisión “injusta” para la industria nacional. Los manifestantes acusaron que el Seguro Social dejó de adquirir insumos elaborados en México para optar por productos de origen chino.
Los trabajadores señalaron que la medida contradice el discurso federal de fortalecer la economía nacional mediante programas como “Hecho en México” y el llamado “Plan México”, enfocados en impulsar la producción y el empleo interno.
“Mientras se habla de apoyar a las empresas mexicanas, cientos de familias tlaxcaltecas están perdiendo su fuente de ingreso”, reclamaron durante la movilización, en la que también exigieron la intervención de Zoé Robledo para evitar más recortes laborales.
Cabe destacar que las cifras laborales del país muestran señales de presión. Datos recientes del INEGI revelan que la tasa de desempleo en México se ubicó en 2.4 por ciento durante marzo de 2026, superior al 2.2 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior. Además, más de 1.5 millones de personas se encuentran sin trabajo formal.
A ello se suma el crecimiento de la informalidad laboral, que alcanzó 54.8 por ciento, mientras que la tasa de condiciones críticas de ocupación —relacionada con bajos ingresos y jornadas excesivas— llegó a 39.6 por ciento.
Los inconformes advirtieron que la situación podría agravarse si continúan cancelándose contratos a proveedores nacionales, particularmente en sectores como el textil, donde cientos de empleos dependen de adquisiciones gubernamentales.
