Blanca Angulo se posiciona como la peor alcaldesa de Chiautempan: Consulta Mitofsky 

 

Es la peor evaluada no solo del estado de Tlaxcala, sino de todo el país.

 

 

 

La más reciente medición de Consulta Mitofsky correspondiente a abril de 2026 colocó a la presidenta municipal de Chiautempan, Blanca Angulo Meneses, en el último lugar del ranking nacional de alcaldes, consolidándola como la peor evaluada no solo del estado de Tlaxcala, sino de todo el país.

Con apenas 29 por ciento de aprobación ciudadana frente a un contundente 69.9 por ciento de desaprobación, la alcaldesa se mantiene en el sótano de la lista, reflejo de un desgaste sostenido en su administración. Aunque el estudio muestra un ligero incremento en su aceptación respecto a meses anteriores, este repunte resulta insuficiente ante el profundo rechazo social que enfrenta.

La baja calificación no es fortuita. De acuerdo con el sentir ciudadano recogido en distintos sectores del municipio, la gestión de Angulo Meneses se ha caracterizado por una creciente percepción de inseguridad, considerada el principal problema que afecta a la población. Habitantes refieren un aumento en hechos delictivos y una falta de estrategia efectiva para contenerlos, lo que ha generado un clima de incertidumbre y desconfianza.

Los robos a comercio los asaltos a mano armada y otra serie de delitos han llevado a la presidenta a colocarla en el último lugar.

A ello se suman deficiencias visibles en infraestructura urbana, particularmente el deterioro de calles y la proliferación de baches, así como la ausencia de obra pública significativa, factores que han abonado al descontento generalizado. La administración municipal es señalada por mantener rezagos en servicios básicos sin que exista una respuesta clara o contundente.

En este contexto, la presidenta municipal enfrenta una de las crisis de credibilidad más severas en Tlaxcala, con una ciudadanía cada vez más inconforme y crítica de su desempeño. Los resultados de la encuesta no solo evidencian números, sino un distanciamiento marcado entre el gobierno municipal y la población que, hasta ahora, no ha logrado revertirse y qué lejos de eso la siguen colocando en el desagrado de la población ya que no ha hecho nada por mejorar o posicionarse en el agrado de los chiautempenses.