Azain Avalos inaugura obra chafa en Apetatitlán; se está hundiendo y no cumple ni un mes
La gobernadora Lorena Cuéllar también hizo aportación para la obra que se está cayendo a pedazos.
Lo que hace apenas unos días fue presentado como una “obra histórica” para la comunidad de Tlatempan, hoy se ha convertido en motivo de enojo, burlas y fuertes cuestionamientos contra la administración municipal encabezada por Azain Avalos Marbán.
La pavimentación inaugurada con “bombo y platillo” por el alcalde y respaldada públicamente por la gobernadora Lorena Cuellar fue utilizada como símbolo de supuesto progreso para la zona. Hubo discursos, fotografías oficiales y corte de listón para presumir el trabajo realizado por el ayuntamiento de Apetatitlán.
Pero la realidad alcanzó rápidamente la narrativa oficial.
A pocos días de haber sido entregada, la calle ya presenta hundimientos, fracturas y peligrosos hoyos que vecinos tuvieron que señalar improvisadamente con una llanta para evitar accidentes durante la noche, evidenciando el deterioro prematuro de una obra que ni siquiera cumple un mes en funcionamiento.
Habitantes de Tlatempan señalan directamente a la administración de Azain Avalos por permitir trabajos presuntamente de mala calidad y por contratar a una empresa que, aseguran, entregó una vialidad deficiente desde el inicio.
“Ni siquiera dejaron secar bien la obra cuando ya estaba tronándose”, relataron vecinos molestos, quienes aseguran sentirse engañados por las autoridades municipales.
Las críticas no solamente apuntan a la mala ejecución de la obra, sino también a posibles actos de corrupción dentro del proceso de contratación y supervisión. Entre los testimonios recabados en la comunidad, varios habitantes afirman que detrás de los trabajos existirían presuntos beneficios económicos para funcionarios municipales.
“Para la foto sí estuvieron muy sonrientes, pero hoy nadie da la cara”, reclamaron vecinos inconformes, quienes aseguran que las autoridades únicamente acudieron a Tlatempan para utilizar la obra como propaganda política.
El caso comienza a generar molestia social debido a que la obra fue presentada como una acción de beneficio comunitario, pero terminó exhibiendo presuntas deficiencias técnicas en tiempo récord. Para habitantes de la zona, resulta indignante que mientras la ciudadanía paga impuestos, el gobierno municipal entregue vialidades que ya muestran daños severos y representan un riesgo para automovilistas y peatones.
Además, vecinos cuestionaron la falta de supervisión y transparencia sobre el uso de los recursos públicos, pues consideran que una obra recién inaugurada no debería registrar deterioro inmediato si realmente hubiera sido ejecutada con materiales de calidad y bajo estándares adecuados.
La inconformidad crece en Tlatempan, donde habitantes advierten que no permitirán que el tema quede únicamente en críticas en redes sociales y exigen una revisión formal de la obra, sanciones para la empresa responsable y explicaciones claras por parte del alcalde Azain Avalos Marbán sobre el destino del dinero público invertido.